Rosquillas de Alcalá

5/21/2015

Tocan dos recetas reposteriles seguidas en el blog, algo raro actualmente la verdad pero bienvenido sea. :)  Hacía tiempo que no os presentábamos una receta de esas que te crean ansia. De esas que ves y descubres de repente y dices - ¡Oh dioss, la tengo que hacer! Y es que ya hace años que mi madre compra estas rosquillas en época primaveral. Siempre habíamos tenido curiosidad por conocer cómo leches se hacían...y el otro día viendo Master Chef las vimos y ¡¡¡OMG!!! ¡¡¡Se llaman Rosquillas de Alcalá!!! Así que busca que te busca vía el señor Internet...encontramos la receta. :):) Wiiiiiiiii :)
Y nos fuimos al pueblo para hacerla en plan casero y pueblerino, como debe ser.
Pues resulta que la realización de estas rosquillas coincide con las fiestas de San Isidro (patrón de la ciudad de Madrid) y resulta que se llevan haciendo en Madrid desde el siglo XVII, aunque en realidad son originarias de Alcalá de Henares (de ahí su nombre). Ya veis, que cosas se aprenden haciendo cosas ricas. ;) Y es que es una receta muy fácil de realizar, que utiliza ingredientes básicos (Azucar, hojaldre y yemas) y muy resultona a la vez que rápida y rica.

Después de contaros el motivo de querer realizarlas vamos a por ellas. :) Si bien es cierto que era la primera vez que las hacíamos y tuvimos bastantes errores. Errores de libro, ahora os los contamos, para que no los cometais ;)

Ingredientes  

Receta de LittleWonderland


Para las rosquillas:

  • 2 planchas de hojaldre (preferiblemente rectangulares) del Lidl en nuestro caso

Para el baño de yema:

  • 60 g de agua
  • 180 g de azúcar
  • 4 yemas de huevos medianos

Para el glaseado:

  • 35 g de agua
  • 175 g de azúcar glas

Preparación

  1. Precalentar el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Utilizar como base el mismo papel que viene con las planchas de hojaldre y poner una plancha sobre otra. Después, doblar por la mitad y pasar un rodillo suavemente por encima para que se unan las 4 capas. * Nosotras no lo hicimos y luego quedaron rosquilas torcidas.
  3. Cortar las rosquillas utilizando un cortador redondo de unos 6 cm y otro más pequeño para el agujero del centro ( nosotras utilizamos un vasito y aunque suene raro un contenedor de un puro de esos que te dan en las bodas , de metal, bien limpio)
  4. Colocar las rosquillas sobre una bandeja con papel de horno encima y salpicar el papel con agua. El vapor que se genere en el horno ayudará a que el hojaldre suba mejor. *Vale, nosotras no lo hicimos porque se nos ocurrió la gran idea de ponerlas en rejilla de cara a que se hicieran por abajo bien, tuvimos que cambiarlas a los 5 minutos de meterlas en el horno ya que se escurrían por abajo. Aplausos :(
  5. Hornear las rosquillas hasta que empiecen a dorarse. No se tienen que dorar mucho porque luego el baño de yema se transparenta un poco y el color no queda igual de bonito.
  6. Dejar sobre una rejilla para que se enfríen.
Ya veis que quedaron algunas bastante torcidas y fue todo por nuestros errores. Aún y todo subieron y quedaron crujientitas. Yupiiii!!!!

  1. A continuación, para preparar el baño de yema hay que hacer un almíbar. Si, almibar ;)
  2. Para ello hay que verter el agua y el azúcar normal en un cazo, remover y poner al fuego. Como siempre que se prepara un almíbar, una vez en el fuego es mejor no volver a remover, ya que si se remueve cuando ya ha empezado a hervir, el azúcar puede cristalizar. Se recomienda utilizar un termómetro para caramelo y cuando el almíbar llegue a los 103 ºC, retirar del fuego. Nosotras no tenemos esos artilugios, así que tras unos 15-20 minutos aprox a fuego medio hay que ir comprobando la textura. Coges con una cuchara un poquito de la mezcla, dejas entibiar, coges un poco con las yemas de los dedos, los juntas y si sale un hilillo pegajoso entre ellos, estará listo. :)
  3. Una vez hecho esto, dejamos entibiar el almibar y mientras ponemos las yemas en un bol y batimos ligeramente con unas varillas manuales. Después, vertemos el almíbar en forma de hilo continuo, mientras removéis continuamente con las varillas. Hay que tener cuidado y remover, no batir, ya que si no las yemas palidecerían y perderían su color característico.
  4. Ahora, vertemos la mezcla en un cazo y ponemos a fuego medio hasta que espese, removiendo continuamente con las varillas. En unos 10-15 minutos la mezcla espesará. PACIENCIA.
  5. Cuando la mezcla esté lo suficientemente espesa, verter en un recipiente un poco más grande que las rosquillas y dejar entibiar un poco. 
  6. Después, aún un poco caliente, sumergir una a una todas las rosquillas hasta 2/3 de su altura y dejarlas sobre una rejilla para que escurran; con 1/2 hora es suficiente.
  1. Y ya por último tendremos que hacer un glaseado.
  2. Para ello simplemente hay que verter el azúcar glas y el agua en un recipiente un poco más grande que las rosquillas y mezclar con una espátula. Sumergir una a una todas las rosquillas hasta 2/3 de su altura y dejarlas sobre una rejilla hasta que el glaseado se seque.
    La función de este glaseado es la de sellar el baño de yema, darle una textura crujiente y evitar que pringue al cogerlo. Cuando mordáis una rosquilla, notaréis crujir la capa de glaseado y debajo el  jugoso baño de yema. 
  3. *A nosotras, bueno, a mí madre se le fue de las manos el agua al mezclar con el azucar glas y quedó super acuoso así que aunque lo echamos por encima de las rosquillas no quedó el glaseado crujiente típico de estas rosquillas. Es super importante MEDIR BIEN LAS CANTIDADES CON MIMO Y PACIENCIA para que no os pase como a nosotras. ;)

Y ya estarian nuestras super rosquillas de hojaldre glaseadas mmmmmm, están buenísimassss!!!! Eso sí es mejor comerlas el mismo día o al siguiente ya que el hojaldre con el paso de los días se reblandece. Os dejamos con algunas fotillos.
Esperamos que os hayan gustado tanto como a nosotras. Y como las hicimos en el pueblo, camara en mano os enseño algunas de las fotichuelas que hice esa tarde. Ainsss que bien se vive y descansa en los pueblitossss. :) ¡¡¡Y que bien se cocina con esa tranquilidad!!!!

Esperamos que las probeis y nos conteis cómo os han quedado.

Un besazo enorme

Contadnos, ¿Las conocíais?, ¿Las habéis probado?, ¿Os habéis atrevido a hacerlas alguna vez?





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6 comentarios

  1. y tanto que crea ansiedad! jajajaja aysss que pintaza! creo que he probado algo parecido y está buenísimo

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  2. Hola guapa! Qué pintaza que tienen esas rosquillas y que preciosidad de fotos!! Me encanta la del gatito y la de la casa rosa... que preciosidad!
    Yo soy de Murcia, pero vivo en un pueblo y la verdad que la tranquilidad que tenemos aquí para todo, no esta pagado!!
    Un besazo.

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  3. Qué pintaza, yo las he comido alguna vez porque son típicas del pueblo de mi madre en Extermadura, también le ponen la yemay el glaseado a otros postres, incluso he visto plameras recubiertas, ahí azúcar a topee, están buenísimas. No las vi en masterchef o las he visto y no me acuerdo que también puede ser XD
    Un besotee

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  4. Ay, chicas, que Pintaza! Las he probado y me encantan, a ver si me ánimo en cuanto tenga un poco de tiempo! :)

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  5. Ohhh que pintazaaa! Tienen que estar deliciosas!
    Pedazo de fotos!!
    :)

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Gracias por dejar vuestro granito de arena.

Jess